La Semana Santa de Málaga es una representación de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Se trata de una tradición que se ha hecho cada vez más popular desde que se fundara la primera cofradía (Archicofradía de la Sangre (1507)) allá por el siglo XVI.

Después de sus más de 500 años de historia este evento sigue alimentando el sentimiento religioso de los malagueños. Miles de personas venidas de todo el mundo se ven atraídas por la espectacularidad de la escenografía de la Semana Santa de Málaga que acontece cada año en las calles de esta magnífica ciudad; enormes y pesados tronos con las imágenes religiosas son trasladadas a lo largo de todo su recorrido por los portadores que dan testigo de su fe en forma de sudor y devoción, los cirios y túnicas de los miles de nazarenos y penitentes dan luz y color a las calles, agrupaciones musicales ensayan sus partituras de música de Semana Santa, aromas de incienso y flores al paso de procesiones impregnan todos los rincones, miles de personas se agolpan en las calles y otros tantos buscan lugares privilegiados desde los espectaculares balcones de las fachadas para disfrutar de su fiesta favorita, la Semana Santa.

En Málaga se vive una Semana Santa con alegría, con aplausos al paso de las imágenes, piropos a la imagen de la Virgen, saetas y petaladas desde diferentes balcones. Los días previos, cada una de las cofradías hacen el “traslado” de las imágenes desde sus iglesias. Enormes tronos de hasta más de 4.000 kilos se pasean por las calles de Málaga al son de la música de las diferentes formaciones. Emotivos desfiles militares ponen en escena marchas procesionales por las principales calles y cantan himnos durante su recorrido. Así viven los malagueños la Semana Santa de Málaga, fe y devoción de sus penitentes, respeto y admiración de sus visitantes, hacen que las calles de Málaga se conviertan en un espacio mágico donde vivir una fiesta que no nos dejará indiferentes.